09 junio 2009

ÁRBOL DE LA VIDA I: visión hermética de los símbolos

El Árbol de la Vida es un mandala. El Árbol de la Vida es un diagrama para comprender qué jodidos hay de divino (o de relevante) en lo manifestado: qué sentido tiene que los objetos, los seres vivos y las ideas existan.

Mapa de la creación. Sendero de la liberación. El Árbol de la Vida es uno de esos símbolos milenarios en los que místicos, kabalistas, filósofos y demás banda intelectual se ha detenido a profundizar por mucho tiempo.

El judaísmo y la kabaláh han acogido a este mandala desde hace siglos pero ha sido en las últimas décadas cuando se ha abierto este tipo de conocimiento, inaccesible en el pasado, a la luz para llegar finalmente a donde el conocimiento debe llegar siempre: al hombre común, ese que debiera experimentar la libertad y el amor como cosa habitual y que sin embargo termina por crear una realidad a base de miedo, ego y separación.

La ventaja de mandalas así (y tantos otros como los chakras, el zodíaco, el campo merkavah, etc.) es que no se tiene que ser religioso o creer en Dios para comprender su significado. El mundo de los símbolos es interesante porque éstos sirven para comunicarnos algo más profundo, algo misterioso: todos vemos más o menos lo mismo ante símbolos como ver volar a un ave o ver a una pareja enamorada besarse, incluso ante símbolos creados por el hombre como el logotipo de Ferrari o de Nike percibimos en general un significado semejante.

Quién sabe hace cuántos siglos antes de Cristo se dio forma a este mandala del Árbol de la Vida. Al igual que con el tarot, los registros históricos no otorgan la época y el lugar de su origen (¿China? ¿Egipto? ¿la Atlántida?). Sin embargo aquí está, aquí sigue, más vivo que nunca, más pop que en cualquier otra época del ser humano, más legible, más colorido, más fresco, armónico, concreto y profundo que nunca, como en general está pasando desde hace décadas con otros conocimientos que tan mal se ha dado en englobar en categorías elitistas como “new-age”, “sagrado” u “holístico”.

Un ejemplo de cómo nos pueden ser útiles los símbolos/mandalas son los números. ¡Qué mayor ejemplo de símbolos milenarios y misteriosos que ellos!. ¿Cuándo nacieron? ¿Cómo se consolidó esa estructura del 1 al 9 y del 0 que parece haber existido desde siempre? Los números son diagramas que, al saber utilizarlos, nos permiten crear lo mismo arquitectura que tecnología, lo mismo agricultura que medicina, etc., pero también nos permite tender puentes entre la realidad mundana y la realidad cósmica (ambas no están peleadas sino interconectadas, ¿por qué hay gente que discrimina alguna de las dos? sobre todo pasa con la segunda como cuando los partidarios de lo "comprobable descartan con una facilidad apabullante lo espiritual y/o lo extraterrestre en una actitud que no es pacífica: nada que discrimine será pacífico ni humanista ni síntoma de inteligencia sino todo lo contrario).

La numerología (prima hermana de la astrología) y la guematría (ciencia matemática que dota de valores numéricos a cada una de las 22 letras del alfabeto hebrero para estudiar textos sagrados con el propósito de encontrar significados profundos en ellos, todo un tema…) son muestras de cómo un símbolo como el número nos puede ser de utilidad a varios niveles. Todo símbolo tiene una parte oculta/profunda (por ejemplo el 1 que significa el punto, el comienzo, la totalidad en potencia, la unidad) y una parte física/sensible (el signo numérico que dependiendo la zona y el tiempo del planeta se escribe con una aleph, con un punto, con el símbolo arábigo 1 o el romano I, etc.), el propósito de los símbolos es que crucemos la parte física/sensible para acceder a la parte oculta/profunda y entonces ver más allá, saber, comprender, experimentar la conexión profunda más allá de la apariencia, más allá del significado, más allá del plano de las esencias.

Por eso es primordial no discriminar si se quiere profundizar en el sentido de la existencia.

Deshacerse lo más que se pueda de este hábito socio-cultural de prejuzgar a diestra y siniestra.

No descartar ningún conocimiento a priori.

Todos son meros lenguajes, meros símbolos con los cuales el observador agudo, el iluminado (“la tierra entera puede iluminarse”, dice Osho (“el destino de la humanidad es la iluminación”, escribió alguna blogger por ahí)) encontrará trascendencia. A partir de ahí comenzará a generar humanidad, otredad, amor, paz, liberación.

Los lenguajes pueden ser de la ciencia, la psicología, la filosofía. Puede darse a través de las humanidades, el arte, el misticismo oriental u occidental. Puede darse por vía de lo religioso, lo chamánico, el auto-estudio (internet es una gran herramienta para ello), los viajes (intercontinentales o astrales), la meditación, la contemplación, o bien al estudiar en uno de los tantos centros holísticos que andan por aquí y por allá. Puede darse a través de las experiencias más mundanas como purgar una condena en una cárcel o un hospital, vivir en pareja o en familia, perder a alguien querido, buscar ayuda profesional para dejar de sentir malestar, en fin, los lenguajes son infinitos: el mecanismo de los símbolos será siempre el mismo: empezar en la parte física/sensible (el significante) para llegar a la parte oculta/profunda (el significado) y finalmente abrir la tercera opción, el tercer ojo: el aprendizaje, la práctica del aprendizaje, el encuentro con nuestra identidad, la liberación de nuestro verdadero ser.

El Árbol de la Vida se coloca en este sentido como un símbolo más para acceder a lo profundo. En lo personal he convivido con este diagrama desde hace varios años y a través de él he podido profundizar en el misterio de lo real (es decir, los varios niveles de realidad que existen). No por ello significa que a todos se les acomode éste símbolo para trascenderse. Pero tal vez a más de uno le llegue a ser de utilidad para hacer su propio camino.

+++

Al Árbol de la Vida se le puede interpretar de mil maneras distintas. Es un mandala riquísimo en lecturas. Una que me gusta para explicar qué simboliza este diagrama es la siguiente:
-Toda manifestación experimenta un proceso de gestación que culmina con el nacimiento: la obra, el objeto, el cuerpo, la idea, es decir, todo lo físico (hasta las ideas se expresan físicamente a través de las conexiones neuronales).
-Cuando uno tiene una acción o una idea, ésta es la culminación de algo más profundo, puro, esencial. El abrazo es la manifestación de un sentimiento y de una personalidad que no se generó espontáneamente, tuvo un proceso previo. Si abrazamos con regularidad, nuestra esencia será la de alguien cariñoso, si tenemos rechazo a los abrazos, nuestra esencia tendrá que ver con lo reprimido, con el conflicto, etc.
-Si extrapolamos este concepto de “como es por dentro es por fuera” a la realidad (la realidad más universal, no aquella mundana donde lo mismo hay altruismo que asesinatos), entonces podremos empezar a crear interesantes cuestionamientos: lo manifestado, desde la célula hasta las galaxias ¿qué significado podemos darle?, al ser formas sensible ¿qué clase de esencia conllevan? ¿de qué clase de energía vital se desprenden estas manifestaciones?.
-El Árbol de la Vida es un mapa, un recorrido que comienza desde el vacío creador hasta la creación en sí, la energía que comienza como tal en el 1 y se materializa en el 10, lo inmanifestado que toma forma.
-El Árbol de la Vida puede leerse también como las propiedades de esa energía vital (y/o Dios) presentes en toda creación.

Aterrizándolo un poco más: el Árbol de la Vida se compone de 10 esferas o sefiroth interconectadas entre sí. Cada una de ellas (sefirah en singular, sefiroth en plural) representa regiones de la conciencia, propiedades de la esencia original, cualidades intrínsecas a la manifestación, etc. Lo importante es comprender que éste es un símbolo que podemos aplicar a varios niveles para comenzar a profundizar.

En este blog iré publicando semanalmente artículos alrededor de cada esfera, las cuales tienen su nombre en hebreo pero ahorita eso no es lo importante. Lo que pretendo es realizar una serie de textos en los que pueda compartir mi interpretación del tema y mis propuestas en el empleo de este mandala con fines meditativos, intelectuales, sanadores.

Sirva todo lo anterior como un breve prólogo.

30 mayo 2009

De la inconformidad

Es el tiempo del hombre inconforme. No del hombre vacío que eso sería maravilloso: significaría saberse incompletos y eso acarrearía ánimos de “auto-llenado”. Pero no. Es la época del hombre inconforme y derrotado por la inconformidad.

La inconformidad por no tener lo que tiene el otro, por no tener el cuerpo del otro, la mujer del otro, el empleo del otro, la ideología del otro, la personalidad, el celular, la cuenta bancaria, el guardarropa, el carro, lo que sea. Éste inconforme moderno desea y es cautivo de su deseo. Deseo que viene no de su ser-individual sino del condicionamiento cultural, en el cual ha intervenido bastante la publicidad ya que ésta ha dejado de promover productos en base a su utilidad por concentrarse en hacernos creer que le hace falta a nuestro bienestar ese producto en cuestión.

Este deseo al que me refiero configura el gran mal de nuestros tiempos (tal vez de todos los tiempos): la falta de identidad: como no sé quién soy, busco entonces la respuesta en el exterior, ya sea en el mercado de objetos, en el mercado de personalidades o bien en el mercado de ideas.

Las dictaduras actuales se llaman empresa, marketing, publicidad. El dogma es servir fielmente a la figura del mercado. La sociedad de consumo es el modelo que el siglo XX heredó a la Historia.

Si así ya fueron las cosas, está bien.

Lo bueno con esto sería empezar por reconocer que vivimos rodeados de un entorno que necesita de la inconformidad personal, de la sensación de carencia y de la separación para subsistir, para seguir produciendo. Pero a final de cuentas, siempre está en el interior de cada quién elegir por qué consumir lo que consumimos. ¿Consumimos libros al por mayor buscando otredad o buscando el estereotipo del lector empedernido? ¿Consumimos en nuestra apariencia (ropa, maquillaje, gym, accesorios) para ser aceptados y reconocidos o como un acto neutro en el que no se tienen expectativas hacia afuera? ¿Consumimos filosofías y religiones deseando encontrarle sentido a la existencia o lo hacemos para depositar en los otros la culpa y de paso sentirnos mejores que ellos?

Luego de reconocer la estructura a nuestro alrededor, será más fácil comenzar a acceder a esa sabiduría que yace en nuestro interior, en nuestro inconsciente colectivo, en nuestras células, en nuestro libre albedrío, en nuestra mente ya que entenderemos que el bienestar no depende de lo que nuestro entorno nos ofrece sino de lo que cada quien es/hace/elige en su interior. La libertad, el amor, la felicidad son los estados naturales del ser humano, en ellos está el eje principal de la identidad de nuestra especie (aunque nuestro entorno nos diga todo lo contrario).

Ojalá estar inconformes nos sirviera para potenciarnos, o dicho de otro modo, que esa inconformidad nos devolviera el hambre de conquistarnos, de conocernos, de investigar, una inconformidad productiva, potenciadora del yo que alza la mano en aras de liberación y re-conocimiento de su identidad.

21 abril 2009

MANTRA

So turn it up and burn it
There's a hole in your head
There's a hole in your head
Where the birds can't sing along

BIG BANG BABY, Stone Temple Pilots


Aquí debajo hay un poema. Ojalá sea leído por muchos. Deseo legítimo que por primera vez tiene poco que ver con la vanidad. Con la imagen del poeta que escribe. Con el oscuro deseo de reconocimiento. Esta vez no. Esta vez tiene que ver con otros ánimos. Otros espíritus. Otros vaivenes electromagnéticos relacionados con la certeza de quien se ha encontrado. De quien ha encontrado finalmente. BASTA DE BÚSQUEDAS. Mejor comenzar la vida de una buena vez. ¿Se entiende este sentirme vivo por primera vez en 27 años como consecuencia de haber encontrado en lugar de esa trampa tortuosa de quien busca y busca sin la intención de llegar a algo en concreto? (encontré un Bello Barrio donde no discriminan a los allanados / porque todos nos hemos hallado, dice el bello músico-poeta Mauricio Redolés (chileno (viva Chile, carajo)) en su bellísimo y tristísimo poema Bello Barrio).

Nunca antes me pasó. Que me conociera. Que me sintiera nacido. El resto de los otros años había una vida que vivía pero de manera latente. Había sospecha de que la vida no podía reducirse a aquello que, vamos, todos detestamos: El condicionamiento. El orden sociocultural impuesto desde otras esferas. La injusticia a todos niveles. El desequilibrio histórico. La necesidad de lucha. De enfundar la espada en aras de causas existencialistas. El fusil en aras de liberación. La hoja en blanco en aras de sentido. La empresa en aras de nuevas y modernas dictaduras. Cada quien tiene sus motivos de defensa. Es decir, cada quien se siente atacado por diferentes (tan diferentes como las vastas cualidades del universo) razones.

“Sin embargo todos somos inocentes”, dice por ahí en algún poema que aún nadie ha escrito. Pero ciertamente el panorama que resulta de toda esta matrix es desolador. Mejor abandonarse. Mejor dejarse programar. Mejor dedicarse a generar riqueza para poder consumir (consumir bienes o consumir ideas, da igual) y posponer el face-to-face con lo real. Con lo demente.

Aunque no siempre es así. En algún momento te llega la opción de elegir otra cosa. Otro método. Otra perspectiva. Algunos le llaman corrección de la mente. Otros Espíritu Santo. Otros Anacentrismo. Otros Contranálisis. Otros Física Cuántica. Otros tomar conciencia. Otros simplemente le llaman amor (¿dónde habita el amor? Yo creo que habita en el conocimiento, yo creo que habita en la unidad, en la identidad, en el pecado original también conocido como Big-Bang). Es mi tiempo personal de encuentro. Discúlpenme cuando no me sepa expresar en mejores términos. A veces no es fácil hablar de estos temas. Sobre todo porque evito a toda costa que se confunda con lenguaje new-age, con lenguaje intelectual, con lenguaje religioso, con lenguaje científico. No tiene que ver con todo ello. Aunque ciertamente cualquiera de esas áreas sirve como puerta de entrada.

Ah, Cortázar. Sé que en general no es bien visto referir a Cortázar si no es términos narrativos o filosóficos o de discurso literario pero, viéndolo bien, como escritor llega a ser aburridón, pero como ser humano que todo el tiempo está aludiendo al encuentro, joder, es un mago, un poderoso hombre que a muchos nos ha enganchado porque nos ayuda a darle validez a nuestra sospecha metafísica, a nuestra inconformidad con ciertas estructuras, moldes aberrantes con los que crecemos desde chicos. Ah, Cortázar. Ah, bella Maga, qué bien se siente haberte encontrado. No seré un engreído. Prefiero disfrutarte con la ligereza de quien se deja fluir por el amor.

Aquí debajo hay un poema. Ojalá sea leído por muchos. Deseo legítimo que por primera vez tiene poco que ver con la vanidad. Con la imagen del poeta que escribe. Con el oscuro deseo de reconocimiento. Esta vez no. Esta vez tiene que ver con otros ánimos. Otros espíritus. Otros vaivenes electromagnéticos relacionados con la certeza de quien se ha encontrado.

FRAGOR BATALLA

Ya me di al poder que a mi destino rige.
No me agarro ya de nada,
para así no tener nada que defender.
No tengo pensamientos,
para así poder ver.
No temo ya a nada
para así poder acordarme de mi.

CARLOS CASTANEDA, El Don del Águila


Al fragor de la batalla noté
cuánto distinto pasaba al mismo tiempo:
........ yo era uno,
........ ........ un cuerpo en batalla:
........ pero a la vez yo era uno en los sueños:
........ y uno en el zodíaco y uno en la palma de mi mano:
........ era yo uno frente al espejo, frente a los cristales,
........ ........ habitando la dimensión de los reflejos:
........ y era yo uno en estos poemas
........ ........ y en esos otros de antes y mañana:
........ era yo uno en la memoria
........ ........ de aquellos que me recuerdan
........ ........ y aquel uno que a veces yo recuerdo:
........ era yo el de las fotografías:
........ ........ era mi nombre y la evocación de mi
........ ........ el que se ha quedado en archivos,
........ ........ los bancos, el registro civil, algunas escuelas
........ ........ saben de mí, me saben, me tienen.

Al fragor, notándolo todo.
......... Yo:... aquí y ahora,
........ ........ antes y después.
........ ........ Propongo al mundo saberse holográfico:

29 noviembre 2008

EXTRACTO

El camino subía y bajaba: sube según se va o se viene.
Para el que va, sube; para el que viene, baja.
JUAN RULFO



Con respecto a la Unidad:

Véase la geografía del planeta que, a pesar de tener continentes, mares, países, fosas abisales, realmente es una gran porción de tierra unida que está por debajo o por encima del mar, pero siempre siendo la misma, y siempre relacionándose con el agua para todo tipo de beneficios mutuos –por ejemplo, donde se da la combinación de tierra y agua, se propaga más fácilmente la vida–. En este caso, la superficie del planeta no sabe de separaciones, tal vez sabe de fronteras (¿umbrales?, hubiera preguntado Bernard) pero sin ser éstas un límite, a las cuales la tierra se va adaptando de acuerdo con las condiciones imperantes, ya sean abismos, ríos, montañas nevadas, desiertos, laderas floridas, ciudades erigidas por el hombre o por animales, no importa, la tierra no deja de ser tierra, no se separa, sólo fluye con el resto del mundo.



La superficie del planeta es una unidad, pero a su vez el planeta forma parte de una unidad (y así hasta llegar a la unidad-de-unidades que sea el misterio perfecto):
-hacia adentro, la tierra del planeta está adherida a un centro compuesto de fuego
-hacia afuera, la tierra está adherida al centro del universo a través de un contacto inicial que es el aire

Lo interesante aquí es que haya una energía central que sea de fuego (el centro del planeta) y que, en su viaje descentrador hacia quién sabe qué confines, se transforma en tierra conviviendo con el agua (la superficie del planeta), hasta que el aire (la atmósfera del planeta) aparece como un primer paso hacia el universo. Nuestro personaje energía central en un éxodo manifiesto: comienza –o termina, según la perspectiva– como un punto de fuego, sigue su andar en constante transformación hacia el centro de centros, simbolizando el acto de unicidad para todo aquel que lo quiera ver.

Verticería, querido Bernard:

El ser humano es como el planeta. Posee un centro asociado al fuego (el corazón, el espíritu) y una superficie o piel compuesta de la correlación entre agua y tierra (lo emocional + lo físico), de ahí se integra al resto del macrocosmos a través del aire (las ideas, la mente, la razón), todo junto debería llevarlo por consiguiente a la noción de la unidad, sin embargo algo falla en este casi perfecto sistema.

Fragmento de Signos de Encuentro (novela inédita)

19 octubre 2008

Formas Vigentes de Discriminación entre Géneros

1.
Pelé y Facundo Cabral comparten (junto con otros hombres igualmente inteligentes, igualmente brillantes) una declaración hecha más o menos en la misma época a un par de medios de comunicación mexicanos: “mi debilidad son las mujeres”, frase con la que más de uno se ha de sentir identificado y a más de una le ha de parecer una idea agradable: el hombre inteligente convirtiéndose en tonto a causa de las irresistibles mujeres.

Creo que esta idea es discriminatoria por dos razones:
1.- ¿No querrán decir que las mujeres son “su fortaleza”? Según entiendo, estos hombres se vuelven más creativos y “vigorosos” a causa de las mujeres, no sé por qué entonces hay que usar el término “debilidad” (aunque creo que sí sé, más adelante expongo mi tesis).
2.- Su debilidad son las mujeres pero no cualquier clase de mujer sino las mujeres jóvenes. Cuando ellos tenían 20 años se enamoraban de las de 20, ahora que rebasan los 50, 60 años, se siguen enamorando de las de 20. ¿Podrían volver a enamorarse de esas veinteañeras de las que se enamoraron cuarenta años atrás? Seguramente no porque no es lo mismo una menopáusica que una modelo en ciernes, entonces su debilidad no son Las Mujeres sino apenas Unas Cuantas Mujeres.

2.
Gracias al Día Internacional de la Mujer que se celebra cada 8 de marzo (y que existe no para que los hombres felicitemos a las mujeres por el hecho biológico (es decir, involuntario) de ser mujeres sino para llevar a la discusión pública la reflexión en torno al contexto actual de la mujer en el mundo (la mujer africana y árabe desde los puntos de vista global e interno; la mujer occidental en el poder, dentro de la familia, en los negocios, en su soledad; el derecho a la anticoncepción; etc.)) he podido conocer todo tipo de notas y puntos de vista en torno al tema de la mujer, por ejemplo, en los años ochenta el estado mexicano se jactaba de decir que en México no había violencia intrafamiliar hacia las mujeres cuando lo que pasaba era que, simplemente, no se denunciaba a diferencia de ahora que hay una importante presencia en los medios para impedir este tipo de abusos, aunque en la práctica se sabe que al interior de las familias y las empresas y la vida pública hay mucha discriminación hacia las mujeres pero eso es tema de otra índole, lo importante aquí es hablar de las sutiles formas de discriminación que se dan hoy en día (aunque viéndolas bien, tienen su explicación en la historia, no son nada nuevas), lo que tampoco hace que Pelé y Facundo Cabral sean racistas o machistas sino simplemente ejemplifican cierta actitud culturalmente inconciente de muchos hombres con respecto a las mujeres.

3.
La sociedad ha rechazado siempre a las brujas, esos seres que simbolizan lo extraño, lo extranjero, lo que corrompe a la colectividad, lo que no entra en la moral y las costumbres de un grupo. La imagen de una bruja ardiendo en la hoguera hasta Los Simpson la han usado en más de 3 capítulos para parodiar el prejuicio social, en fin, es una imagen que define muy bien el trato parcial (o sea, injusto) que una sociedad le puede dar a esas personas extrañas que no encajan en ella y que, por lo mismo, representan una amenaza para el grupo.

Hoy en día no se empleará de modo habitual el término “bruja” para denunciar a una mujer pero se sigue creyendo que cierto tipo de mujeres llevan el mal consigo ¿Ejemplos?

-Las esposas de los futbolistas: resulta que cuando va a jugar la Selección Mexicana (o cualquier otra que no sea la rusa o la húngara u otra del estilo) nuestros héroes futboleros tienen prohibido tener relaciones sexuales días antes del partido para que “no se desgasten” y así tengan más “energía” en la competencia (la bruja mujer esposa que se chupa la energía de estos hombres).

-Las mujeres que ascienden laboralmente en una empresa: siempre han de llevar el estigma de “se acostó con tal” o “le seduce al jefe” y demás ideas del estilo, entonces parece imposible que una mujer ascienda laboralmente de manera justa, siempre ha de haber mitos alrededor de su éxito laboral (la bruja mujer trabajadora que lleva consigo pócimas infalibles para que un hombre haga lo que ella quiere).

-Las mujeres que no les interesa arreglarse: señaladas como antifemeninas, feas o amargadas, estas mujeres provocan reacciones sorprendentes en los grupos alrededor de ellas: si eres mujer y no te interesa arreglarte para atraer a hombres y provocar envidias en mujeres, algo está mal contigo, si no es baja autoestima es trauma psicológico o lesbianismo o unos padres represivos o no tener “buen cuerpo” (la bruja mujer de feo aspecto que envidia a la bonita del cuento).

-Las mujeres menopáusicas: de plano las sociedades occidentales las han colocado como mujeres en decadencia, que ya no pueden tener vida sexual, que ya no son atractivas, que ya se irán llenando de achaques, cuando bien podrían volverse las mujeres sabias del grupo, pero no, lo de “sabio” generalmente se aplica para los hombres de dad avanzada, difícilmente se admira a una mujer (de cualquier edad) por su manera de pensar (la bruja mujer vieja que está relegada al escondite, a la cueva, al vilipendio).

4.
Entonces, estimados Pelé y Facundo Cabral (y demás hombres jóvenes y adultos), si su debilidad son las mujeres
¿eso debería ser un halago para ellas?,
¿por qué hacer jerarquías dentro del género femenino?,
¿por qué no empezar a romper de una buena vez estos patrones de pensamiento y darse cuenta del valor de todo ser humano sin tener que recurrir a categorías?

Qué masculino suena desear a la mujer joven que se arregla, incluso los científicos se han encargado de reafirmar ideas como que éste deseo del macho es herencia natural en aras de la especie o que el hombre por las condiciones de su cerebro es más visual que la mujer. Con información idiota como ésta, cómo no nos vamos a sentir con el derecho biológico, neuroquímico, social, de voltear a ver el trasero de una mujer en la calle, de reducirla a un cuerpo, de volvernos jueces para afirmar si ese cuerpo es merecedor de nuestro deseo o no.

Hay tanta historia de discriminación en el presente de nuestras relaciones hombre-mujer… Conozco a hombres que adoran a las mujeres pero que a la hora de una charla, de un noviazgo, de un intercambio laboral, involuntariamente las discriminan al no respetar sus opiniones, al querer que ellas sean de un modo en específico (apariencia, manera de ser), al poner mil peros para no reconocer las buenas ideas, los buenos juicios de una compañera de escuela, de trabajo. ¿Nunca han presenciado una charla entre hombres y mujeres en torno a ciencia, religión, política, espiritualidad o fútbol en la que, desde luego que “se deja hablar a las mujeres” (vamos, no estamos en los 30 como para no permitirles expresarse), pero que esa opinión generalmente no es tomada en cuenta? Nunca he visto que un hombre le diga a una mujer, “wow, qué idea tan brillante”. No estamos viviendo la discriminación que se vivía antes de los años 60, si embargo siendo habiendo diferenciación en el trato entre hombres y mujeres, lo que hace que se vuelve un acto muy sutil esta discriminación de hoy en día.

5.
No se trata de elogiar a las mujeres, de “defenderlas”, de decir que son lo máximo, de apoyar movimientos feministas (cualquier movimiento que se autoproclame como tal, de entrada no aboga por la equidad de géneros sino que se concentra en uno de los dos lados de la moneda), sólo se trata de no diferenciar, de no separar, de dejar a un lado esta manía de ser jueces y juzgarlo todo. ¿Qué sería de hombres y mujeres si pudiéramos deshacernos de esos patrones de pensamiento que no elegimos nosotros? Ya estaban ahí cuando nacimos, ¿por qué jodidos repetirlos como si fuéramos máquinas programadas?

Qué hermoso es estar con una mujer (cualquier mujer) y saber escuchar lo que piensa, poder verla como un ser humano completo, no importando su edad, su perfume, su ropa, su personalidad. Qué hermoso es que una mujer te trate de manera equitativa, que dialogue contigo sin sentirse superior o inferior. Qué bien sabe la libertad una vez que se prueba. Lo curioso es que al día tenemos cien mil oportunidades para comenzar a probarla, sólo es cuestión de elección, de reconocer estos modelos culturales, de examinar nuestros pensamientos y acciones, de pugnar por la unicidad.

6.
Posdata del 14 de mayo del 2012:

Una bella cita de un libro morado del FCE: "No vivenciamos una guerra de los sexos sino el hecho de que ambos sexos son víctimas de un viejo y milenario sistema de representaciones. Se torna importante entonces que ambos sexos trabajen en conjunto para cambiar ese sistema. La opresión y desvalorización de lo femenino no es necesariamente un beneficio para lo masculino. De esta manera, cuando las posiciones de lo masculino y de lo femenino ya no sean concebidas en términos de superioridad e inferioridad, el hombre ganará un interlocutor: hablará con la mujer de igual a igual. Por otra parte, los hombres ya no se avergonzarán de su parte femenina. Y no resulta evidente que la igualdad de las personas elimine el deseo y el amor entre ellas."

Françoise Héritier. Masculino / Femenino II. Disolver la jerarquía.

11 junio 2008

Dios :: no-Dios :: Astronomía :: Religión :: Universo


1.
Los religiosos afirman que Dios existe y que además creó éste mundo.
Los ateos responden que Dios no existe porque en éste mundo hay suficientes aspectos negativos como para deducir que eso no puede ser Dios.

¿No será que Dios existe pero que no creó éste mundo?

2.
Ninguna disciplina que ha inventado el hombre logra responder plenamente las Grandes Interrogantes en torno al sentido de la existencia, el origen de la primer vida, la explicación de lo que es el universo.

2.1
Actualmente la astronomía está en proceso de darle una vuelta de tuerca a la teoría del Big Bang. Se habla de que, más allá de la famosa expansión (y futura contracción) del universo, éste nunca estuvo concentrado en un pequeño punto harto caliente que un buen día se le ocurrió explotar sino que más bien en un determinado momento un universo previo (o paralelo) lo originó como una especie de calcetín al que se le da la vuelta (
aquí un gran artículo al respecto), posibilidad que abre interesantes ideas como la de la existencia de universos distintos al nuestro, donde espacio y tiempo tal vez no sean el soporte primario sobre el cual se sostiene la realidad, incluso hasta puede ser que sean de más dimensiones (de 4, de 6, de 18), inconcebibles para nuestra (relativamente absoluta, absolutamente relativa) realidad tridimensional.

El universo es estúpidamente incomprensible, las distancias entre un punto y otro son ridículas (
otra maravilla de artículo al respecto), además de que está repleto de relativismos y dualismos tan escandalosos que, claro, nos dejan admirados de la misteriosa grandeza del cosmos, a la vez que nos perturba por la sensación de pequeñez que nos provoca todo este alarde de superioridad. Antes, todo en el universo lo entendíamos de manera lineal, después fue de manera relativa, ahora la onda será hablar en términos cuánticos, en un futuro quién sabe qué tantos términos más se acuñen para hablar del letal y maravilloso universo.

Basta pensar un poco en qué es esta gigantesca cosa llamada cosmos para darse cuenta de que aquí, en China, y más allá de Plutón, la vida no tiene gran sentido:

-las apariencias engañan: lo que en la Tierra llamamos color no es más que una combinación de dos factores: del lado del ser humano, la anatomía de sus órganos de visión (los “conos” del ojo) en colaboración con ciertas neuronas cerebrales; y por el lado del universo, las ondas electromagnéticas de luz que los cuerpos no absorben y que, por lo mismo, reflejan, así que en otros puntos del universo estos dos factores seguramente son distintos, lo que hace al color una gran trampa (cuando decimos “eso es azul” parecería que es una realidad incuestionable pero, oh sorpresa, sí es cuestionable ya que, no por ser azul, significa que es absolutamente azul) incluso en la misma Tierra existen muchos animales con otro tipo de composición biológica ocular que hacen que el azul no lo decodifiquen como lo hace el ser humano (descontando, claro, a los que padecen daltonismo o acromatopsia), o sea que para que el azul sea el azul que conocemos, tiene que verlo un ser humano que no sea daltónico o monocromático.

-el tiempo tampoco existe como tal: en la Tierra se determinó la escala del tiempo en base a lo que éste planeta tarda en darle la vuelta al Sol (que a su vez gira alrededor de su galaxia, galaxia que a su vez gira alrededor del centro del universo), de acuerdo a ésta escala se ha determinado a qué velocidad viaja la luz (300,000 kms por segundo), sin embargo, es esta escala de tiempo la que no nos hace comprender las distancias del universo, si vemos a través de un poderoso telescopio algo que pasó (o que está pasando) hace 1000 años luz, significa que no está pasando “realmente” en el “lugar” donde estamos viendo que sucede, sino que apenas “nos está llegando” (por el recorrido que emprende la luz) a nuestra perspectiva ubicada a 1000 años luz de ahí, o sea, a 9,460,800,000,000,000 kms del lugar de los hechos, o sea, bye.

-la dualidad es una cosa estrepitosa: de jóvenes, los seres humanos estamos llenos de energía, somos generadores de vida al igual que una estrella joven (como el sol que está a la mitad de su vida), en cambio, al morir, generamos conflicto a nuestro alrededor, al igual que un hoyo negro (una estrella muerta que implotó y “se come” a las estrellas y planetas más próximos), nuestros familiares nos lloran, nos extrañan, nuestra muerte se vuelve un centro con el cual ellos mueren también un poco.

2.2
Algunas religiones hablan de planes divinos en los cuales, por alguna humanamente inentendible razón, tiene cabida la guerra, la discriminación, la muerte, la lucha por el poder.

El islamismo se ha comprendido tan mal que se ha hecho de lo bélico, del odio entre vecinos, de la justificación de la guerra, un escenario común.

El judaísmo más ortodoxo prácticamente impide a los judíos convivir con el mundo, pone fronteras entre las costumbres del resto del mundo y su muy fundamentado “nosotros” conformado por una visión de exilio-constante, exilio-para-todo (ese “nosotros” que lo mismo usa Fidel Castro (contra los gringos) que Hugo Sánchez (contra los extranjeros), los gringos (contra los negros, los migrantes, los asiáticos, los hippies, los nativos, los antipatriotas, etc.) que los vendedores del “barrio bravo de Tepito” (en constante defensa de su territorio), el ku klux klan que la Santa Inquisición, los nazis que los hinchas de cualquier equipo de fútbol argentino, los pobres, los patrioteros, los homofóbicos, los fresas, los zapatistas, los banqueros, cualquier grupo que haya usado este tipo de “nosotros” para discriminar a otro grupo, pues).

El cristianismo, de entrada por el nombrecito, es cuestionable. Se conformó como religión décadas después de la muerte de Jesucristo, luego de la mitificación de éste y la aguda (y política) observación por parte de algunos hombres que aprovecharon esta popularidad para fines muy distintos a la conciencia crística. La mayor contradicción que noto en el cristianismo moderno es esta burda visión de Jesús como un hombre que vino a sufrir por nuestros pecados (entonces Mel Gibson se agarra de ahí para provocar paros cardiacos en los cines (“por la impresión de ver cuánto sufrió nuestro Señor”) y de paso hacerse de una buena cantidad de millones de dólares) en lugar de entender que el decirse “hijo de Dios” y el decirle a todo mundo (amigos, enemigos y desconocidos) “hermanos” significa que todos somos tan hijos de Dios como él, con la misma capacidad de amar (o sea, de no sufrir), de perdonar (o sea, de no odiar), de tener compasión (o sea, de no discriminar), de crear, de generar, de compartir, de curar, de vivir a plenitud. En vez de eso el cristianismo habla de Jesús como un hombre especial, un hombre diferente que hacía cosas especiales y diferentes a las del resto de la humanidad, entonces hay que estar toda nuestra vida viéndolo en la cruz y sufrir por su aparente dolor físico, aunque una de sus enseñanzas fuera que el cuerpo pertenece a un plano material que no tiene que ver con el espíritu y que, si te concentras en el plano espiritual (esa antesala de Dios que carece de tiempo y espacio), el plano material pasa a segundo plano sin necesidad de negarlo pero mucho menos de enaltecerlo.

En fin, hoy en día las religiones, en vez de ayudar a la conciencia, parece que estorban, lástima porque en cada una hay ideas interesantes que pueden ayudar a potenciar nuestra humanidad, pero en vez de eso hay una reducción de lo que es el mundo a una lucha constante de “buenos y malos”, “luz y oscuridad”, “virtud y pecado” y demás conceptos antagónicos que no ayudan a trascender el dualismo, a comprender el sentido de la vida.

2.3
Etcétera. Para qué hablar de la parcial ciencia médica, de la lúcida y pesimista filosofía (pos)moderna, de las disciplinas milenarias como la astrología, la numerología o el tarot en las que se comprenden y aprovechan los signos cósmicos pero que hoy en día por lo general se usan de manera frívola como una especie de acto adivinatorio. Etcétera.

3.
¿Qué clase de Dios podría interesarse en crear un universo, un mundo a base de tanta confusión, tanta separación, tanto laberinto?

Si Dios es absoluto, o sea, algo que no nació ni morirá (algo en lo que coinciden muchas visiones), ¿qué jodidos hace creando vidas finitas? No importa si es una hormiga o una estrella diez mil veces más grande que el sol, todo cuanto conocemos ha de morir, ¿qué relación puede tener eso con el absoluto que es Dios?

Creo que vivimos colectivamente una bella mentira llamada universo. Imaginemos una misma conciencia de todos los integrantes del universo (incluida toda la Tierra) en la que comprendamos que todo lo que conlleva muerte no tiene que ver con la energía central, que en todos los cuerpos que nacen y mueren no radica la unidad, que tiempo y espacio son la principal trampa para creer que todo esto que vemos (que tarda un tiempo, que ocupa un espacio) es real, en ese preciso instante el universo deja de existir porque no habrá alguien que lo observe, alguien que lo crea.

Hacia allá apunta el conocimiento en general, ese que no reduce la física a los libros de física, el esoterismo a los libros esotéricos, ese que en vez de ocuparse de negarlo todo o comprobarlo todo, se preocupa de integrarlo todo y darle un sentido lógico (¿no suena más lógico que Dios exista pero que, al ser absoluto, no tiene que ver con este universo (o sea que Él no lo creó) en el que, al contrario de lo que es Dios, todo es espacial-temporal?), un sentido de vida, un sentido debido.

06 febrero 2008

Apuntes personales sobre el concepto de éste blog (tríptico)

I. ENCUENTRO CON UN NOMBRE

Como es todo lo que conocen, piensan que lo que están mirando es la realidad.
ALAIN SUMMERS, Manual de Holografía

El nombre vino por impulso. Sin pensarlo. Primero nació el nombre y luego el blog. Había dejado de escribir mucho tiempo y la frase Generar el Éxodo comenzó a rondar por donde rondan las frases insólitas, los recuerdos jamás vividos, las canciones sin nombre, así hasta convertirse en esto que es hoy en día, año y medio después. El blog ha durado todo este tiempo acaso por la falta de decisión de borrarlo todo de un plumazo (de un clickazo), ganas no me han faltado ya que siento que mi escritura no se ha potenciado lo que esperaba con éste blog, no soy disciplinado y de un tiempo para acá perdí toda la riqueza de temas que quería desarrollar aquí, en un principio esotéricos y kabalistas, posteriormente indefinidos, al final evanescentes, sin formas claras.

Ahora me detengo un poco en lo que la frase Generar el Éxodo significa y que en su momento no analicé. Éxodo me suena a huida, a deseo de liberación. No sólo es un viaje, un desplazamiento de A a B, sino más bien un escape sin rumbo definido, salir de A para, de entrada, no regresar a A. El éxodo es colectivo, introspectivo. El género cinematográfico más ad hoc para el éxodo son las road-movies tipo “París Texas” o “Bajo California”; su soundtrack sería el jazz, el be-bop, el klezmer; su pintura la de Rothko; su literatura Bolaño, Kerouac, cualquier escritor balcánico.

Pero ¿qué clase de éxodo habría que generar? ¿De qué sería bueno huir sin ánimo de retorno? Me parece claro: el éxodo sería hacia la autoliberación. Aunque, ¿liberarse de qué?.


II. SEPARACIÓN Y UNI(CI)DAD

Como que me llamo Leonardo, afirmo que las creencias que hoy profesan la mayoría de los seres humanos no están basadas en la convicción del individuo, sino en la costumbre cultural y miedo al castigo.
LEONARDO STEMBERG, Contranálisis I

Todo cuanto existe en el mundo alberga un mismo principio, que es el principio de separación: un edificio de departamentos existe para que cada departamento sea el territorio propio de sus respectivos habitantes, entonces éstos tendrán que delimitarlo, defenderlo, tal vez no en una guerra, pero sí con hechos tan simples como ponerle seguro a la puerta, el cual es un rechazo a la posibilidad de que cualquier otro entre. Un país ataca a otro (generalmente vecino) en defensa de su territorio, su cultura, su nacionalismo, sus creencias, casos como Israel y Palestina, los Balcanes, India y Pakistán, la línea fronteriza entre Estados Unidos y México son frecuentes a lo largo de la historia. Claro que también al interior de los países hay diversos territorios que forman una especie de subpaíses que a su vez se separan entre sí como el caso de España. Y todavía más al interior hay peleas en nombre de las fronteras entre barrios, pueblos, colonias, etc., cualquier ciudad latinoamericana o estadounidense tiene sus historias internas al respecto.

Defendemos éstos territorios (lo que sentimos que “nos pertenece” (igual a: que-nos-separa)) de los que son de distinta preferencia sexual, ideología política, raza, país, cultura, nivel educativo, nivel intelectual, religión, credo científico, equipo de fútbol, estado de salud (cualquier enfermo está hecho a un lado, los enfermos mentales, los paralíticos, los ciegos, los sidosos, los cancerosos, bueno, hasta a las embarazadas las tratamos como mujeres que no pueden hacer nada, que no deben moverse, aunque eso las lleve a una inactividad corporal que sirve de poco para el parto ya que el cuerpo ha perdido condición y en el parto se necesita saber respirar, elasticidad, resistencia física).

El principio de separación consiste en lo siguiente: esto es mío (mi nombre, mi casa, mi cuerpo, etc.) porque aquello-otro-no-lo-es. Entonces, ¿no sería bueno abandonar la bandera inconciente de la separación y adoptar el entendimiento conciente de la unicidad?

DICHO DE OTRO MODO: ¿no sería bueno comprender que la realidad aparente, tal cuál se nos presenta, está creada desde la dualidad, desde lo corporal (todo lo que es cuerpo es vulnerable y está separado por definición), y que si nos regimos a sus estándares, lo único que obtendremos será inconformidad, dualismo, vulnerabilidad, egoísmo, separación, individualidad sin sentido?

DICHO DE UN TERCER MODO: nuestra emancipación no sólo ha de ser buscando la propia voz, el propio criterio, sino a favor de ir más allá de lo que perciben nuestros sentidos (ya que los sentidos son los responsables de cómo decodificamos éste mundo): la unicidad es lo contrario a la separación, desde la unicidad puedes ser crucificado y no reconocerte desde el cuerpo (tu cuerpo puede estar siendo lastimado pero tu mente ya no está concentrada en él) sino desde Dios, desde el reino de Dios, desde tu hábitat espiritual, entonces, en vez de ver como enemigos a los que en apariencia te dañan, los ves como personas que están en su propio proceso, como seres humanos que no han podido salirse de este gran enredo (sueño colectivo, ilusión) que es el plano físico de la realidad, o sea, tienes empatía por tus enemigos porque éstos no son tal cosa sino que son como tú. Eso es, por ejemplo, el legado de la crucifixión en Yeshua (Jesús): la invulnerabilidad (o el no sufrimiento cualquiera que sean las circunstancias) ya que, sin juicio, sin ego, sin identidad con el cuerpo, no puede haber crítica, separación, dolor.

UN CUARTO MODO DE DECIRLO SERÍA: rechazar las jerarquías totales que rigen nuestro mundo ya que, cuando lo haces, dejas de ser víctima y victimario, tampoco eres menos que nadie ni más que nadie, simplemente hay vida en su estado puro. Ejemplo: al rechazar la jerarquía del cuerpo (o lo adoramos o lo menospreciamos pero de algún modo, dentro de nuestra sociedad, lo asimilamos desde alguna de éstas dos jerarquías) habría la tranquilidad necesaria como para no sufrir por los flacos y/o los gordos, como para no sufrir por las enfermedades, como para no querer dañarte al comer de más o al sacarte la comida en protesta de algo (la psicología se ha encargado de explicar éstos mecanismos durante el siglo pasado), etc. Sería maravilloso ver al cuerpo como una manifestación de lo que no es la Unidad, lo que implica que difícilmente podremos llegar a la verdad de Dios si nos concentramos en el cuerpo, lo que no quiere decir que no le hagamos caso en el hambre o la enfermedad, el punto es no concentrarse en él, no significa gran cosa más que un hecho más del mundo que se ha creado desde la separación.

El cuerpo es la máquina perfecta… hasta que algo comienza a andar mal con él.
La naturaleza es sagrada, bella, lo máximo… hasta que un huracán o un temblor arrasa con un poblado.
El universo es magnífico, misterioso, inverosímil… hasta que se forma un hoyo negro y hace desaparecer tu planeta.


III. GENERAR EL ÉXODO

Afirmar públicamente en aquel tiempo que Dios no había creado el mundo podría haber sido fatal para mí. Así era entonces, así es ahora, y gracias a vuestra libertad de expresión todos estos principios se extenderán a medida que avancemos. El resultado será un sistema de pensamiento que no es el lineal, sino holográfico, donde el todo se encuentra en cada una de las partes.
GARY R. RENARD, La Desaparición del Universo

Si entre los seres humanos existe la sospecha, la incertidumbre de Dios, no es nada más por que sí. Dios no está en el tiempo ni en el espacio (ya que entonces habría nacido y habría de morir). Por definición no puede estar en nada que tenga forma (cosa lógica aunque poco difundida). Por lo tanto, todo lo que tiene forma no tiene que ver con Dios ya que al tener forma está fragmentado y no es Unidad, eso incluye a los cuerpos, eso incluye a la Biblia, eso incluye al dinero, eso incluye a la Tierra, a la Naturaleza, al dador (y ¿quitador?) de vida por excelencia: el Sol, al Universo entero. Entonces, ¿no sería fascinante un éxodo hacia un “lugar” que no tenga nada que ver con los cuerpos, el tiempo, el espacio, el universo en sí?

El éxodo colectivo hacia la mente potenciada, la mente libre, la mente tranquila, esa mente sin culpa, sin angustia, sin ánimos separatistas, esa mente que no por ser espiritual abandone en vida la realidad de éste planeta, lo cual significaría ser siempre libre con o sin dinero, con o sin posesiones, con o sin prestigio social, con o sin licenciaturas, con o sin sexo, con o sin varios libros leídos, con o sin religión, con o sin pareja, con o sin matrimonio, con o sin premios, con o sin castigos, etc. Esa mente de la que no hablan las religiones, de la que tampoco hablan ni el New Age ni la metafísica ni la astrología, mucho menos las humanidades, la política o la ciencia médica.

Dicho éxodo ha de empezar por uno. Las herramientas para comenzar a abandonar esta inconciencia colectiva de lo separado, de lo diferente, de lo extranjero, de lo dualista, son muy simples:
-el perdón hacia todo lo que perciben nuestros sentidos (dicho de otro modo: el no juzgar como bueno o malo cualquier cosa que sabemos del mundo)
-la empatía hacia todos los seres vivos
-la bondad hacia ellos (el dar sin esperar recibir)

En fin.

20 diciembre 2007

About Nueva Era. About ego.

El concepto de Nueva Era (New Age) tiene varias décadas de vida. De definición noble, éste amplio concepto busca estructurar todos aquellos conocimientos emergentes de las últimas décadas alrededor del bienestar humano, de la espiritualidad, del cuerpo armonizado, de la mente despejada, etc. Sin embargo, en lugar de abolir fronteras, éste concepto las ha creado aún más. Lo relativo a la Nueva Era llega a promiscuirse con las publicaciones en torno a la superación personal, en cambio, tiene una guerra declarado con los círculos artísticos, literarios, mientras que con el mundo empresarial llega a conectarse pero de manera tangencial.

Tengo la percepción de que al pensar en New Age las imágenes que se asocian son la música de Vangelis, los spas-temazcales, los chakras como referencia para todo, los libros facilitos que dicen que ahora nuestro papá es el universo, las populares (pero en sí desconocidas y/o mal explicadas) profecías mayas, o bien la de un hombre (no muy viejo pero sí muy sabio) barbón vestido de blanco, con collares, fumador de marihuana, en fin.

Creo que la desvirtuación del concepto Nueva Era se ha dado porque la publicidad lo adoptó para promover muchos productos que de un tiempo para acá emplean la bandera de la conciencia, la armonía y demás en aras comerciales, lo cual no está mal, no pasa nada con ello, el problema está en lo que se genera a raíz de la descontextualización del concepto, del desgaste de dichas palabras: la percepción colectiva en torno a lo New Age en estos tiempos provoca más bien la separación en lugar de la unidad, el prejuicio en lugar del criterio.

Otro inconveniente que veo es que los grupos (y sus obras) que abordan los temas de conciencia generalmente lo hacen de manera elitista. Los astrólogos, los metafísicos, los músicos, los practicantes de reiki o de tantas otras disciplinas energéticas y/o medicinales no se ven incómodos creyendo estar separados de los intelectuales, de los académicos, de los científicos, de los religiosos, de los deportistas, etc. Los editores y en general el sector de la publicación New Age no se esfuerza por dejar de dividir, están bien con su pequeño rincón de libros, discos y revistas en torno a la Nueva Era en las tiendas.



¿Qué hacer con tanta información sobre meditación, numerología, metafísica, astrología, yoga, mancias, religiones, etc., y tantos híbridos que sale de la mezcla de todos ellos? Para transformarlo en conocimiento (o sea, no nada más información acumulada) hace falta el criterio, que es lo contrario al (pre)juicio, y a veces eso es lo más difícil de llevar a cabo.

Yo tuve mi época de consumir únicamente libros y revistas de poesía, literatura, una que otra cosa sobre filosofía o historia. Cuando empecé a vivir con mi novia me sentía raro de compartir en un mismo anaquel sus libros New Age con mis libros intelectuales. Hasta que fui tomando conciencia de que la naturaleza del conocimiento no es la fragmentación, el conocimiento está vivo en cualquier obra, en cualquier relación, en cualquier pensamiento, en cualquier lugar, sólo es cuestión de practicar la desposesión de los prejuicios (acaso el desafío más grande de las sociedades modernas), acto que es en sí una evolución más que una revolución (revolución es revoltura, revolver, habría que quitarle de una buena vez la erre a tan gastada palabra),

Me parece evidente que hay un rumbo en específico al cual se va dirigiendo el ser humano. No deja de haber guerras (militares, políticas, sociales, familiares, culturales, etc.) ni tampoco actos inhumanos (toda Latinoamérica es ejemplo de inhumanidad política, mediática, deportiva, de corrupción y discursos separatistas), pero de manera perpendicular también existen hechos que apuntan hacia el conocimiento integral, el libre albedrío, la liberación en pleno.

Uno de éstos hechos es el libro “Un Curso de Milagros”, el cual, de entrada, es una obra inencasillable: no es religión, no es filosofía, no es manual de superación personal, es sólo una obra en torno al conocimiento (individual – colectivo – universal), que por fortuna es libro moderno en vez de libro sagrado, que explica de manera gradual cómo es que el ego es el principal desafío a vencer como individuos y como colectividad, vivamos donde vivamos, creamos en lo que creamos. Todo lo convenidamente negativo tiene que ver con el ego: si te declaro la guerra es porque creo que lo que yo pienso es lo correcto dando por hecho que lo que tú piensas está mal (la manera en que se declara una guerra puede ser con una mirada hostil de carro a carro, con un empujón en el metro, con una mentira, con un insulto al otro o a uno mismo, etc.), no importa si eres un país de otro continente, un compañero de trabajo, mi pareja, mi hijo, un desconocido, el problema está en lo acostumbrados que estamos a defender obtusamente nuestros diversos territorios mentales (la nacionalidad, las ideologías, las costumbres, el género, la raza, los objetos, etc.) ya que fuera de ellos creemos que está el peligro, lo extranjero, lo desconocido, lo que me puede hacer daño.

Por obras como el Curso de Milagros (y tantas más igualmente excepcionales, de conocimiento integral, también inencasillables) es que creo que se apunta a la abolición de prejuicios, a la apertura de todo tipo de fronteras, al combate contra el ego (o más bien, a favor de la Unidad), y todo ello no es Nueva Era, todo ello no está separado de las viejas eras de difícil acceso al conocimiento, todo es todo al mismo tiempo, así que todas estas categorías, estas etiquetas, estas fronteras, serán de menor uso gradualmente, al grado de entender que la Verdad existe a pesar del escándalo de los filósofos; que la manera de sanar el cuerpo es a través de procesos integrales, lo mismo científicos que espirituales que mentales; que nosotros no estamos separados, que la Unidad no es un concepto New Age cursi sino la meta de nuestra especie; que nos hemos creado un plano de realidad bastante limitado donde la onda es la apariencia, la ciencia, la historia, el dinero, lo que nos lleva percibir la realidad de manera fragmentada, creyendo en verdades canónicas (y muy muy muy pequeñas) como el tiempo y el espacio, la posesión, el cuerpo, la enfermedad, en fin, todo esto para terminar proponiendo que el término New Age no vuelva a usarse más, qué caray.

(para saber más sobre "Un Curso de Milagros", recomiendo ampliamente investigar por cuenta propia, siempre es mejor investigar de ésta manera)

27 noviembre 2007

SIN TÍTULO (favor de leer con calma)

La materia, la mente y el alma de los humanos son multidimensionales, pero nuestro espíritu es unidimensional. Como somos seres vivientes multidimensionales, cada uno percibimos miles de cosas de manera individual. Pero como nuestro espíritu es unidimensional, todos como colectividad percibimos miles de cosas de manera simultánea.

En la materia, descubrimos que nuestro cuerpo se compone de billones y billones de minúsculos seres vivientes a los que llamamos células. Cada célula es un individuo al que podemos sacar de nuestro cuerpo y poner en un laboratorio, y aún así permanecerá vivo. Al mismo tiempo, no dejará de constituir una parte de nuestro cuerpo. Una célula del hígado no es consciente de que forma parte de un ser completo. No sabe que, junto con las demás células que hay en hígado, cerebro, corazón, huesos y el cuerpo, ayuda a formar un ser humano viviente e individual.

Todos los seres humanos formamos un ser viviente que a su vez constituye un órgano del planeta Tierra. Cada humano es a la Tierra lo que una célula individual es a un cuerpo humano. Las células viven y mueren de manera continua en nuestro cuerpo al igual que los humanos nacemos, maduramos y morimos. Éste constante reaprovisionamiento de humanos mantiene vivo el órgano humano de la Tierra. De manera similar pero en diferentes escalas temporales, este mismo proceso en que la vida-física da paso a la muerte-física ocurre en todo el universo.

La vida en la Tierra y toda la demás se divide en órganos. Un individuo humano constituye una parte del órgano llamado humanidad. La totalidad de los humanos formamos un órgano del planeta Tierra el cual, al igual que un cuerpo humano, tiene vida y metabolismo propios. Este hermoso ser viviente posee varios órganos: atmósfera, océanos y bosques constituyen un órgano cada uno. Todos los animales juntos conforman un órgano y, aunque a menudo no nos damos cuenta, los humanos nos comunicamos con los demás órganos de la misma manera en que el hígado se comunica con el corazón y el cerebro.

Cada planeta es un órgano del gran ser viviente. Juntos, el Sol y todos los planetas conforman un solo ser. Cada unidad, desde un electrón hasta una galaxia, es un ser individual unido a seres más grandes.

El planeta Tierra es un órgano del sistema solar, el cual tiene el Sol al centro y todos los planetas, lunas y otros satélites en órbita alrededor suyo. El sistema solar también es, a la vez, un ser viviente individual regido por el Sol y una partícula del gigantesco ser al que llamamos universo.

Un átomo, con los electrones en órbita alrededor de su núcleo, forma otro sistema solar, lo cual establece una analogía entre átomos y sistema solar. Nuestro cuerpo se compone de millones de átomos, cada uno de los cuales es un sistema solar miniatura. Aunque en el universo hay billones de estrellas y cada una es un ser viviente, todas juntas conforman un ser viviente. Los toltecas entendieron bien estas analogías y similitudes, reflejadas en diferentes realidades de todo el universo.

Un cuerpo humano no es más que una pieza de una cadena dentro de la enorme máquina biológica que es el universo. Así como un átomo del cuerpo humano está en constante comunicación con el cerebro, esta cadena se comunica con todo lo que existe en el universo. Nosotros somos todo lo que es.

Desde una perspectiva material, somos todo lo que perciben nuestros ojos y oídos. Pero no sólo somos materia. También somos lo que sentimos: enojo, celos, tristeza, felicidad, amor. Estas emociones de la vida humana proporcionan evidencias de otra dimensión energética. Nosotros (los toltecas) llamamos a estas emociones energía-etérea. La energía-material puede detectarse y demostrarse por métodos científicos. La energía-etérea no puede demostrarse dentro de los límites de la ciencia convencional. No podemos demostrar la existencia del odio o el amor, pero sí experimentar sus efectos. La energía emocional es energía-etérea.

La energía está viva, al igual que todo lo que existe. La energía-etérea, que es un ser viviente en sí, incluye nuestras emociones, que también están vivas. Nuestro pensamiento está vivo. Y vivos están todos nuestros pensamientos y sentimientos: ellos son nosotros. Nuestra mente crea billones de emociones y, así como nuestras células crean nuestro cuerpo, nuestras emociones crean nuestra mente, hecha de energía-etérea.

Nuestra mente está formada por nuestras emociones. Todo lo que percibe tiene un componente emocional. Cuando la luz de variadas frecuencias choca con objetos materiales, se refleja en nuestros ojos. El cerebro traduce estas imágenes lumínicas de energía material como materia, y lo que crea la mente lo percibimos como realidad. Pero, en verdad, esta realidad es sólo un sueño, nosotros soñamos las 24 horas del día, ya sea que nuestro cerebro esté despierto o dormido.

El cerebro puede intercambiar ambas energías, tiene la capacidad de transformar la energía-material en energía-etérea. Nosotros creamos ideas y éstas son energía-etérea. Cuando el cerebro convierte la energía-etérea en palabras habladas y escritas, nos manifestamos en el mundo material que soñamos en nuestra mente. La mente crea la imaginación y la imaginación los sueños. Las antiguas maneras de soñar la realidad nos conducen al sufrimiento y al dolor emocional. Esto nos ocurre a todos. Sufrimos cuando tememos perder los que somos y lo que tenemos.

Un Ser Universal, en PROFECÍAS TOLTECAS DE DON MIGUEL RUIZ, compilación a cargo de Mary Carrol Nelson

26 octubre 2007

Dinero y Conciencia (parte II)

Y como a muchos se nos da fácil la fantasía, me he planteado 3 escenarios en los que yo tengo el suficiente dinero para cumplir con tres proyectos que se me han metido a la cabeza.

El primero de ellos sería una panadería llamada Paneros (Pan=Todo / Eros=Amor) en la cual se ofreciera servicio de pan a domicilio, solicitado ya sea por teléfono o por internet, además de ofrecer toda clase de variaciones al pan de siempre:
-donas rellenas
-cuernitos de colores
-orejas con pedazos de fruta
-muffins bicolores rellenos de mermeladas de toronja, pera, ciruela, cosas así
-empanadas con rellenos gourmet (pienso en algunos preparados frutales o con sabor a maple o chocomint)
-garibaldis remojados en baileys o amaretto
-conchas rellenas de queso (éstas ya existen en la colonia Reforma Iztaccihuatl del DF y son una fuckin delicia)
En fin, el propósito sería hacer del comer buen pan un acto lúdico, junto con una conciencia con respecto a la nutrición: en Paneros habría folletos explicando los beneficios del pan y el por qué es perjudicial abusar de él, cuál es la porción por día recomendada según la edad, estatura, peso y actividades de cada quién, en fin, investigación nutricional al servicio del cliente. No habría rellenos de crema pastelera ni de barata mermelada de piña, procuraría que todos los ingredientes fueran naturales, o sea, orgánicos, de buena calidad. Los pasteles estarían a cargo de la mejor chef que conozco, una amiga que hace un pastel de trufa (entre otros) exageradamente bueno. Además habría servicio de restaurante el cual serviría de cafetería, con los platillos propios de lugares así, sandwiches con pan recién hecho a elegir:
chapata, baguette, bolillo, telera;
todos llevarían:
jitomate, lechuga, aceituna negra, pepino, pepinillo, pimiento, germen de soya, mostaza y/o algún aderezo también a elegir (agridulce, dulce o picante)
por ejemplo, la vegetariana llevaría todo esto más:
champiñón, papa, zanahoria y calabaza, con queso gratinado (chihuahua o manchego) o queso fuerte (mozzarella o de cabra) o queso fresco (panela o blanco)
Prohibido el queso amarillo y las salchichas. Habría toda clase de paquetes. También habría variedad de bebidas, como el tepache o el mexicanísimo y poco conocido chilate. Paneros sería un lugar perfecto para cualquier persona que valore los buenos sabores, los valores agregados de los nuevos negocios, lo rigurosamente bien hecho, la buena atención. El propósito principal, aún antes que el del negocio, sería compartir (compartir conciencia, compartir conocimiento, compartir los mejores productos, los mejores sabores, compartir confianza, compartir con los desprotegidos).

El segundo sería un lugar dedicado al cine, un centro de actividades cinematográficas, un complejo cultural que contaría con varias salas de cine como cualquier otro complejo cinematográfico moderno, con la diferencia de que la cartelera mezclaría todo tipo de cine:
-Hollywood
-Bollywood (¿así se escribe?)
-Europeo
-Latinoamericano
-Asiático
-Africano
-Alternativo
-Esotérico
-Indefinible
etc., pero siempre siguiendo una lógica que estaría determinada por ciclos de cine, algo parecido a lo que hace cualquier cineteca pero en el caso de éste “Centro de Cine” (precioso nombre tentativo), cada ciclo vendría acompañado de conferencias, seminarios, talleres en las aulas destinadas para ello, por ejemplo, una retrospectiva de Atom Egoyan con pláticas y mesas redondas impartidas por cinéfilos (maestros, directores, promotores, espectadores, etc.), junto con sus películas, además de ofrecer otros panoramas similares a su cine, pienso en Kiarostami o en el cine escandinavo, además de un taller para realizar un cortometraje de estilo claustrofóbico, intimista, tal cual eran sus primeras películas. Claro que el chiste sería darle una vuelta de tuerca a los ciclos de cine de toda la vida (el Film Noir, el proceso de edición en Eisenstein, Neorrealismo Italiano, Cine Gore, Expresionismo Alemán, la evolución hollywoodense, las sagradas de Cannes, etc.) y hacer cosas más lúdicas como por ejemplo ciclos de:
-Cine y Conciencia (La Nave de los Dioses, La Era del Sexto Sol, El Secreto, What the Bleep, ONE, etc.)
-Poesía en el cine (Los lados oscuros del corazón)
-Cine Gourmet (Chocolat y tantas otras que no recuerdo)
-Películas que falsearon la historia
-Cine de bajo presupuesto
-Cine profético
-Películas que trascendieron cultural y socialmente
-Rock en el Cine
-Cine y Teatro
-Cómics llevados al cine
-Grandes fracasos en la industria cinematográfica
-Películas de las que sus creadores se arrepienten
En fin, invariablemente pienso en toda esa gente que anda por ahí y que sabe tanto de cine la cual estoy seguro disfrutarían elaborando los programas de los ciclos. En éstas aulas también se impartirían estudios en torno al cine, ya sea cursos, diplomados o licenciaturas con respecto a todas las áreas: edición, iluminación, dirección, producción, guinoismo, actuación, animación, cortometrajes, mediometrajes, largometrajes, etc., además de que habría una tienda con productos en relacionados con el cine: discos, películas, libros, softwares, playeras y demás chucherías, y otra para renta de películas. Resumiendo, sería una síntesis de complejo cinematográfico, escuela de cine, cineteca y videoteca, sin esnobismos ni mucho menos pedantería, el cine es un acto total, todo el cine es comercial ya que se comercializa con él (las películas de Cameron Diaz también tienen su propio discurso, una retrospectiva de Jim Carrey o Tom Hanks resultarían muy interesantes), el cine no es elitista, nació popular, no hay porque delinearlo con categorías estúpidas como cine de arte, de autor o cine comercial, etc. El Centro de Cine sería un espacio idóneo tanto para profundizar en el lenguaje cinematográfico, como para palomear con cualquier película un domingo por la tarde.

El tercer escenario sería un festival y para ello están éstos 4 nombres:
-Fiesta de la Conciencia
-Fiesta de la Otredad
-Festival Multicultural
-Festival de la Plenitud
Sería como cualquier festival cultural sólo que con un interés no sólo en las artes y artesanías sino también en lo científico, lo metafísico, lo filosófico, lo gastronómico, lo astronómico, lo astrológico, lo religioso, lo antropológico, etc. Imaginen un festival en el que haya ponencias, talleres, conferencias, películas en torno a temas como el mundo celular, los signos zodiacales, las tribus autóctonas alrededor del mundo, la alimentación a lo largo de la historia, física cuántica, literatura, escritura, bailes de todo el mundo, nuestra relación con los cometas, la multidimensionalidad, la explicación de los hoyos negros, las representaciones de Dios, el origen de las religiones, lo que son las religiones (tal vez hubiera que empezar por ahí), disertaciones en torno al tiempo y al espacio, vida extraterrestre, en fin, la vastedad de temas sería infinita. Junto a todo esto habría conciertos misceláneos de música barroca, escocesa, electrónica, electroacústica, de cámara, rock, jazz, exposiciones callejeras, virtuales, en otro tipo de recintos, formales e informales. La idea sería abrir nuestras propias fronteras, tomar conciencia de lo mucho que hay en el mundo (Fiesta de la Conciencia), mismo que comienza en la habitación de a lado (Fiesta de la Otredad), lo vital que resulta la empatía, la autocrítica, la tolerancia, la libertad, el amor propio y al prójimo (Festival de la Plenitud), ese otro que está ligado con nosotros, que tiene sus propias manifestaciones y pensamientos (Festival Multicultural). Esto sería a lo largo del país, inclusive podría ser a nivel, digamos, mesoamericano. Las conferencias serían televisadas, el Internet sería vital para compartirlo con todo le mundo. Habría una memoria del Festival con distintas ediciones, desde las más caras y finas, hasta las gratuitas que se descargarían a la computadora. Habría venta de objetos, se pagaría por los boletos, pero también habría eventos gratuitos y regalos, tal vez hasta podría implementarse un sistema de pago en el que cada quien pagara lo que pudiera, lo que considerara justo (Festival del Libre Albedrío). Imagino el concierto de clausura con 7 conciertos gratuitos simultáneos en 7 ciudades diferentes, durante estos conciertos, en algún momento se sincronizarían los grupos para tocar la misma canción al mismo tiempo (Imagine, tal vez), en fin, cosas del estilo.

Sueños no tan improbables sueños. ¿Cuánto dinero se necesita para algo así? Se necesita el dinero justo, lo de menos es cómo llegue, si ha de llegar, llegará y mucha gente haremos estos proyectos, si no llega, tal vez otras personas que sí tienen dinero hagan algo virtuoso y servicial derivado de ideas así (todos tenemos tantas ideas con éstos temas), así que éstos sueños están aquí, cobijados por éste lenguaje fantástico que implica soñar por soñar, crear por crear, imaginar por imaginar. Si alguien cree que hay mucha ingenuidad en mis proyectos, adelante, creo que lo más hermoso es poder soñar sin desear, imaginar sin conflictos de por medio. Un abrazo a todos.


24 octubre 2007

Dinero y Conciencia (parte I)

El dinero comparte con los objetos la cualidad de ser neutro. El dinero es sólo un medio para la adquisición de productos y servicios, su naturaleza no tiene polaridad alguna, la polaridad se la pone uno, cuando nos obsesionamos por acumular posesiones, cuando nos preocupamos por no contar con una cantidad determinada, cuando nos sentimos especiales, distintos, separados por el hecho de tener mucho o poco dinero, cuando contamos con él y lo compartimos, cuando aín sin tener también lo compartimos, pero en sí el dinero, a diferencia de las emociones, los fenómenos naturales, las acciones humanas, etc., es neutro, su naturaleza es siempre la misma: indistinción, indeterminación, neutralidad.

Al hablar del dinero es fácil caer en lugares comunes como que los ricos son frívolos o los wannabes son nacos e hipócritas o que los pobres irán al cielo, que los ricos son protegidos de los gobiernos o que los clasemedieros son los que mueven la economía o que los pobres merecen todo el poder del Estado para su desarrollo, todas estas visiones son parciales para lo que trato de exponer, merecen el mayor de los estudios y las más hondas reflexiones pero no por ello dejan de ser un fragmento, una delimitación ya que, antes que todas estas perspectivas financieras, políticas, socioeconómicas, legales, está el individuo y su relación personal con el dinero, ahí es dónde creo que hay un tema poco tocado en las discusiones en general.

Todas las creaciones humanas tienen un valor dentro de sí mismas: los relojes caros tienen un valor por lo artesanal que resulte su manufacturación, el mundo de la moda es un mundo lleno de creatividad e imaginación, de abstracción y trabajo, también el mundo de la arquitectura de edificios y residencias de lujo, del diseño automotriz, en fin, todos esos mundos donde corren cantidades de dinero insospechadas son mundos maravillosos por el lado que tiene que ver con la inventiva humana, el problema viene cuando alguien cree que es mejor o peor, que es distinto que cualquier otra persona por el hecho de tener alta o nula capacidad de consumo en éstos mundos.

Todo aquello que lleve a la separación está lejos de la realidad (el sentirse superior o inferior que cualquier otro es un pensamiento separador) la cual tiende a la unidad, no importando a cual de los Dioses que hasta el día de hoy se han pensado le vayamos, cualquier Dios sobrepasa la frontera humana, pertenecemos a él y eso significa que lo único perdurable, lo que es verdadero por siempre, es la vida en cualquiera de sus formas, la energía vital, el vaivén del universo. El dinero no nos acerca ni nos aleja de esta realidad, sólo es un sistema que opera en la Tierra, ni siquiera entre todos los habitantes del planeta sino nada más entre cierta porción que a veces le da lecturas parciales al dinero y entonces vienen las inconformidades, las envidias, las obsesiones, las sumisiones, las soberbias.

El decir que no hay diferencias verdaderas entre una persona que tiene dinero y otra que no lo tiene no sólo es un ideal hippie, socialista o de izquierda, es también un hecho científico, poético, filosófico, cosmológico. Mi única Fe es la Unidad y el único sistema operativo en ella es el Amor, esto no es tan cursi como suena, es más bien un tríptico humano virtuoso y real, lógico y potenciador de lo mejor del hombre.
-La FE no es tanto creer ciegamente como tener certeza del indescriptible misterio que es Dios, el universo, la realidad (absoluta certeza de lo incomprobable absoluto).
-La UNIDAD implica empatía, ser el otro y lo otro al mismo tiempo que uno es uno, yo no conoceré a nadie en Portugal pero entre cualquier portugués y yo hay una misma realidad, más grande que los fragmentos de realidad como lo son los contextos económicos, históricos, culturales, educativos, geográficos, religiosos, etc. (nos une una misma condición mental, corporal, espiritual estemos donde estemos).
-El AMOR es el concepto más teorizado y menos practicado, pero sin duda, una vez que se tiene la conciencia de lo qué es, hace que renazca dentro de nosotros una nueva y más lógica comprensión de lo que es la realidad de siempre (deshacerse de culpas, perdonar como principal respuesta, recibir sin juzgar, dar sin expectativas, compartirse con el otro por humanidad, amarse uno desde las raíces más espirituales, biológicas, psicológicas).

El dinero dentro de ésta trinidad no tiene peso alguno, no tiene qué ver con lo que es el ser humano (incluyendo su entorno), sin embargo no se puede dar pasos atrás en el tiempo para que el humano dejara de ocasionar tantos desastres en nombre del dinero, es un hecho dentro de nuestro nivel de vida, dentro de nuestra dimensión, entonces sería bueno pensar por un momento en nuestra relación con el dinero, ¿sufrimos por él? ¿lo ansiamos? ¿nos hace feliz poseerlo? ¿nos limita? ¿nos hace sentir menos o más? ¿lo compartimos? ¿nos es indistinto?, cada quién tendrá sus respuestas, cada quién sabrá si hay que cambiar algo, cada quien concluirá si hay que abrir el corazón, la mente, el tercer ojo o seguir igual, cada quien, cada quien, cada quien.

Es difícil que alguna vez no nos hayamos sentido abrumados en nombre del dinero, es parte de nuestras convenciones sociales, culturales, educativas, sin embargo no está de más tener la conciencia de que el dinero es sólo un medio, que es mera superficie, uno de tantos sistemas que el ser humano ha creado, y que por lo mismo no nos ayuda para crecer (la estabilidad no es tener siempre para pagar las deudas, los servicios, la estabilidad es no delegar en esos pagos, se cuente con el dinero o no, la propia felicidad), a lo mucho nos ayuda para tener opciones para encontrar el conocimiento, aunque ya no tenga presencia al momento en que ese conocimiento está dentro de nosotros, ahí ya sólo estamos cada uno, al lado del otro, compartiendo un mundo, creándonos una realidad.

18 septiembre 2007

Comentario acerca de The-Secret

Desde que ví El Secreto me cuestioné por qué su página de internet era thesecret.tv ya que lo de .tv siempre tiene que ver con televisión y no con cine. Después me enteraría que El Secreto no es una película sino que fue un programa de dos horas que se transmitió en Estados Unidos y que decidieron llevar al cine aunque editado para que durara hora y media.

Como ya muchas sabrán, éste documento visual trata acerca de la Ley de Atracción, o dicho de otro modo, el principio hermético de Causa y Efecto.

El gran inconveniente que veo en ésta no-película es el fragmentado legado que deja ya que sólo se expone ésta ley dejando de lado el resto de las leyes universales que desde hace siglos se conocen con el nombre de “Principios Herméticos”, los cuales son:

-Principio de Mentalismo
-Principio de Correspondencia
-Principio de Vibración
-Principio de Polaridad
-Principio de Ritmo
-Principio de Causa y Efecto
-Principio de Generación

Los Principios Herméticos, o Leyes Universales, son la esencia de la Realidad, la explicación de su operatividad, la raiz de todo cuanto existe, incluyendo las religiones, las cuales terminan siempre vinculadas a éstos principios.

Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.
El Kybalión.


En otro texto será oportuno adentrarse en éstos conceptos, lo que importa ahorita es pugnar porque exista una segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta parte de El Secreto para no quedarse a medias, no todo es la Ley de Atracción, no todo lo que importa puede reducirse a ésta ley.

Y sobre todo, la Ley de Atracción, como toda ley de éste tipo, no la dictamina algún juez ni tampoco tiene moral alguna, por eso ya existen casos en los que alguien ha pedido dinero (con toda la gama de técnicas que se recomiendan en El Secreto y en otros lados) y lo que ha obtenido es, por ejemplo, un accidente automovilístico en el que su seguro declara el vehículo como pérdida total dándole una fuerte cantidad de dinero como indemnización, en éste caso quien pidió dinero lo recibió pero a qué costo.

Entonces sería mejor empezar a explicar ésta milenaria información desde el principio, con manzanitas, ya que no es fácil comprender de buenas a primeras lo mucho que nosotros tenemos qué ver en nuestro propio "azar" (para lo hermético llamamos azar a la ley no reconocida); no es fácil asimilar que lo que entendemos como Realidad es absoluta desde una perspectiva pero a la vez relativa desde otra; no es fácil entender que Dios no es una especie de ser que tiene todos los hilos del universo para manejar sus creaciones a su modo, que Dios es multidimensional, micro y macrocósmico, que es uno, pero que también es el otro; no es sencillo agarrarle la onda al concepto de Unidad, del todos-somos-uno, del todo-es-aquí-y-ahora; ¡y qué difícil (aunque a la vez hermoso) es vivir nuestra propia vida como un acto constante de amor, de potencial humano, de trascendencia, de aprendizaje, de disfrute mental, espiritual y corporal!.

LO DESAFORTUNADO DE EL SECRETO es ese tono cursi con el que se dice “tú también lo puedes lograr - tú también puedes tener un millón de dolarés - también puedes curarte del cáncer - también puedes obtener respeto de tus compañeros de trabajo", sin mayor virtuosismo en la explicación de éste conocimiento que un cúmulo de testimonios muy al estilo de infomercial de madrugada. El lenguaje elegido para explicar todo esto es el mismo que el de los libros de superación personal, y ya se sabe que éste lenguaje es efectivo sólo entre ciertos círculos sociales pero se quedan afuera otros círculos como los relacionados con el arte, la ciencia, la educación, la filosofía, el deporte, etc.

LO AFORTUNADO DE EL SECRETO es que se suma a la larga lista de documentos fácilmente conseguibles que permiten la reflexión interna, la toma de conciencia en beneficio de nuestro desarrollo personal, de nuestro estar-en-el-mundo, y es que ésta época tiene como característica la apertura a todo tipo de conocimiento que en otros momentos de la historia estuvieron vedados, ocultos para el uso corriente, inasequibles dentro de la práctica común, el chiste ahora sería encontrar buenos medios para llegar a él, El Secreto se vuelve entonces una opción de inicio para la comprensión de la realidad (aunque por instantes parezca un mero manual de buenas costumbres), esa búsqueda de respuestas que a final de cuentas no es tan compleja ni tan atormentada, sino bella y lúdica.

LA LECTURA QUE LE DOY A EL SECRETO es la siguiente: cada ser humano tiene un arma poderosa que, en pocas palabras, le ayuda a descifrar su realidad, ésta arma son los pensamientos, si tus pensamientos los usas para pensar en aspectos negativos entonces tu realidad tenderá a lo negativo, si los usas para lo virtuoso entonces tu realidad será virtuosa, ésto porque los pensamientos son frecuencias, emiten vibraciones (son actos: causas) que, por lógica y sobre todo por física, tienen que repercutir en algún lado (o sea, los efectos), es por ello que si piensas mayormente en quejas, en odios, en insatisfacciones, los efectos irán por ésa misma lógica, pero si tus pensamientos los empleas para concentrarte en el otro polo de las cosas (Principio de Polaridad, buen tema para una segunda parte), entonces estarás en la frecuencia, en la vibración (Principio de Vibración, buena tercera parte) de lo afortunado, de lo virtuoso, de lo amoroso, de lo sano, de la liberación.

Así que el gran aporte de El Secreto es traer a la charla común ésta conciencia de los pensamientos como herramienta central de nuestra mente, nuestro espíritu y nuestro cuerpo. A continuación transcribo un par de párrafos con los que inicia un texto de Ernesto Márquez Marín que bien podría ser buena sobremesa para El Secreto:

La Filosofía Hermética es una filosofía operativa y eso significa que el estudiante de Hermetismo ha de convertirse en un operador de su propia realidad, en un hacedor, en un transformador de las condiciones que lo limitan y lo esclavizan a diario.

Con un nivel elevado de conciencia, el hermetista, ayudándose de los siete principios universales, conocidos en
El Kybalion, puede transmutar las condiciones externas de su vida, al igual que las limitaciones y defectos de su personalidad hasta llegar a una verdadera liberación.
clic aquí para leer el texto completo

Recurriendo a Wikipedia:
Kybalión, Principios Herméticos
Hermes Trismegisto

02 septiembre 2007

Sufrimiento y creatividad

La idea del sufrimiento como potenciador del arte. Un escultor deja de dormir tres noches seguidas, el desamor lo ha tomado del cuello, hace una escultura propia de un estado físico no natural, años después se le descubre muerto en su casa, suicidio en nombre de la búsqueda, grandes creaciones se descubren en su taller, comprensión existencial que consistía en descomprender a Dios, en no poder amar, en no poder relacionarse. "Pero es que así son los genios".

En un programa televisivo de debate del canal 40 de México una escritora dice que sus mejores momentos para escribir es cuando le duele-el-amor. Una estudiante de artes plásticas de Bellas Artes va a dar al hospital luego de intentar cortarse las venas. Uno de sus compañeros la alcanza en el mismo hospital porque tiene una descompensación terrible, bebe, fuma, come cualquier cosa, lee los diarios, profundiza en los Grandes Temas en los cafés y a veces en las fiestas, se devora a Gombrich y a Wittgenstein, duerme poco en nombre de todos sus trabajos de escuela, arte iniciático que le dará un nombre con el tiempo, un status, un reconocimiento por su habilidad para confrontar a los espectadores con su propia hipocresía, sus demonios, sus limitantes. El arte detrás de un cordón rojo y una entrada de 20 pesos con credencial de estudiante, arte legítimo. Mientras tanto, ya fuera del lienzo, el amor sigue siendo imposible, sigue doliendo, en vez de vivirlo lo sufrimos, en vez de compartirnos caemos en frases propias de publicistas como ¿Quién entiende a las mujeres?, ¿Quién a los hombres?.

Van Gogh es grande, eso de la oreja y no haber vendido un solo cuadro en vida, también Pollock, Kahlo, Dalí, qué manera de canalizar sus sufrimientos, sus tormentos, sus soledades: evidentemente el arte se nutre del constante y legitimador sufrir de sus creadores, para ser artista hay que ser alma atormentada, quedarse sin creencias, fumar a contraluz.

Hay quien pasa su vida fabricando argumentos para demostrar que el ser humano no es libre. Hay quien desecha de su vocabulario (habitual y estético) palabras tan inofensivas como felicidad o bienestar. Hasta en el cine es necesario crear un guión en base a un “conflicto” que desprenda el resto del relato ya que si no la película no resulta interesante, ni siquiera sería considerada película.

Vamos heredando, sin que ninguna generación busque otras posibilidades, esta idea del sufrimiento como potenciador de lo narrativo, de lo estético, de lo filosófico, de lo genial.

Pero entonces, ¿sería posible la obra plástica, literaria, cinematográfica donde la felicidad sea el potenciador de ésta? Seguramente sí, pero sería caer en la misma forma de operar sólo que a la inversa, cuando de lo que se trata es de comprender las amplias posibilidades que tenemos los creadores al momento de desarrollar una novela, un poema, un cuento, una pintura, una escultura, una película, una música.

No puede apreciarse el arribo al cielo del héroe sin un descenso previo a los infiernos, pero así llevamos ya bastantes siglos sin buscar que la cosa cambie. Si algo tiene como gran característica ésta época que vivimos, es la apertura, la develación, el surgimiento (resurgimiento en algunos casos) de muchas formas de conocimiento que giran en torno a las mismas verdades: la unidad (son equivalentes lo divino y lo mundano, lo observado y el observador, los extremos lo son gracias a que comparten una misma línea, una misma energía, etc.), la correspondencia entre micros y macros (planeta-universo, hombre-dios, microorganismos-hombre, molécula-materia, etc.), el amor como máximo grado de conciencia (cuando has amado, aunque sea por un breve instante, todo lo que tú eres (por dentro y por fuera), incluyendo enemigos (los mejores maestros) y conflictos (las mejores lecciones), entonces lo has comprendido todo, la vida se muestra en su sentido más puro, más lógico, más natural, más humano). Prácticamente éstas formas de conocimiento nos llevan a pensar en que uno es libre en la medida en que uno se siente libre, así como uno es alma atormentada en la medida en que uno se ve a sí mismo alma atormentada. No hay genios verdaderos (es decir, personas especiales que se distinguen de la masa) ya que todos tenemos la misma capacidad de ser nosotros mismos, y esto significa ser no importando las circunstancias sociales, culturales, económicas, geográficas, biológicas, psicológicas y demás factores con los que justificamos nuestra costumbre que tenemos de no sentirnos felices (costumbre que en algún momento empezamos a adoptar por los factores que hayan sido, éstos no importan ya que pensar en ellos sería como concentrarse en el temblor y no en la reconstrucción).

La creatividad, la inteligencia y la belleza no van ligadas con el sufrimiento pero tampoco con la felicidad. Hemos estado concentrados en que con el sufrimiento se canalizan los más hondos sentires, pero sentires así se han perpretado también en otras épocas desde el éxtasis o el placer, algunos libros sagrados son prueba de ello. Digamos que con el sufrimiento (los tormentos, el desamor) hay mucha gente que siente la necesidad de escribir, de pintar, mientras que con la felicidad (el placer, el amor) ni siquiera sientes la necesidad de mostrarle al mundo tu obra.

Sufrimiento / Felicidad no van de la mano con la creatividad artística porque tu autoimpuesto sufrimiento o tu natural felicidad definirán tu experiencia como creador: si eres feliz y escribes o pintas pero no pasa nada con tu obra, tú seguirás feliz; si escribes o pintas y tienes éxito comercial, tú seguirás feliz; mientras que si el mundo te atormenta y escribes o pintas pero no pasa nada con tu obra, seguramente se agudizará tu sufrir (beberás estéticamente, probarás drogas para experiencias anticonvencionales, fumarás a contraluz, sentirás todo excepto la unidad, te sentirás desligado de los oficinistas y empresarios, te sentirás incomprendido); si escribes o pintas y tienes éxito y reconocimiento, seguramente se agudizará tu sufrir (beberás estéticamente, probarás drogas para experiencias anticonvencionales, fumarás a contraluz, sentirás todo excepto la unidad, te sentirás desligado de los oficinistas y empresarios, te sentirás genio-y-figura).

En lo personal, he comprendido que la felicidad no es cursi, que el placer es un estado muy interesante sobre todo porque es el estado natural, lógico, universal del ser humano: en donde hay placer puede reconocerse el sentido de la vida: comemos para dar vida a los componentes de nuestro cuerpo, tenemos sexo para procrear pero también para hacer crecer un vínculo con la otra persona (hasta el sexo entre desconocidos hace nacer un vínculo), cuando hacemos lo que nos gusta sentimos placer y entonces “nos sentimos vivos” o “renovados”, en fin. No en balde es a lo que llega un budista luego de sus largas contemplaciones, un kabalista luego de su aprendizaje (teoría y práctica), cualquier individuo luego de alcanzar una meta, por lo tanto, la felicidad también cabe en la búsqueda estética, en la obra resultante de dicha búsqueda, no es necesario sufrir de desamor para hacer poemas bien sentidos y bien bonitos, vivir una pérdida para hacer una canción que sea hit en la radio (véase a Chambao, por ejemplo), atormentarse por la otredad para hacer una novela de 620 páginas que sea exquisita entre especialistas, cortarse una oreja, morir de gota o tener jodida la columna para llegar al MoMA de Nueva York. Ya muchos han vivido el camino del sufrimiento como potenciador del arte como para venir a repetirlo a estas alturas. Gracias Frida, Hesse, Delmore Schwartz, Lou Reed, Martín Urieta, éste texto va para ustedes.


*Favor de visitar éste link para ejemplificar que al arte se le puede llegar también desde el sarcasmo, el humor, los sueños, la ironía: http://dessdeaqui.blogspot.com/